20 noviembre, 2009

Andrés Neuman

Andrés Neuman, Premio Alfaguara 2009 por su novela El viajero del siglo, es joven, con un gran sentido del humor, y uf!! sencillísmo. Da lo mismo tenerlo de frente o que verle en una foto, o saberle a través de Hans o ''el organillero''; pues es el mismo Neuman sonriente en todas sus facetas, o al menos, el Neuman que como lectora y escucha percibí. De su premiada novela lo que más me impresiona son los diálogos, diáfanos e inteligentes, que responden a preguntas que se omiten como una técnica novedosa de la contemporeneadad. Las conversaciones circulan como un viento ligero, exquisitamente fluído para hacer sentir al lector parte de ellos, pero a la vez minuciosamente elaborados como para invitar al ejercicio mental y al interés de su contexto histórico. Neuman compartió con las talleristas de los diferentes circulos literarios como si estuviera sentado en una silla de guano, con jarrito de café en la mano, bajo un kiosko perdido en la sierra, con noche estrellada y luna nueva. Así de tibio fue este encuentro, así de agradable es Andrés Neuman, tan reconfortante y apreciable como leer El viajero del siglo. Gracias a la Secretaría de Estado de Cultura por darnos aportes como éstos.

Memoria de elefante

Es algo muy momentáneo e imperceptible, maquillado con tonalidades tan distintas que sin embargo no deja de ser natural y limpio. A no ser por ese diamantito de misterio que brilla en los ojos; la discreta, paciente e inhibida sensualidad de una mujer, es casi un secreto. Y si una pizca de morbo se asoma, caminando por la calle, mirando en los anaqueles de una librería o tecleando las cifras de una cuentas en un computador; una mujer se morederá el labio inferior, cruzará las piernas, o hará como quien se recoge el pelo, dejándolo solo al lado derecho, en señal de sofoco. Tal vez, una sonrisa impúdica se asome a su cara, o un culpable sonrojo, igual siempre está ahí esa conciencia de un cuerpo real, sentado o en movimiento, que tiene caderas, senos, que usa tacones y bragas, que recuerda o se anticipa a un recuerdo , y fantasea con cerrar los ojos y dejarse llevar por la corriente cálida del deseo.

22 octubre, 2009

La ciudad de Santo Domingo, y zonas aledañas también, se visten de poseía, cualquiera que sea el estilo. Este II Festival de Poesía llamado "Palabras en el tiempo" se celebra desde el 21 hasta el 25 de octubre. Tendrá como escenario desde un vago vagón del metro hasta una gran sala de teatro, pero no sin antes pasar por las aulas de diferentes escuelas, y llegar así al estudiantado dominicano y contagiar a otros y otras a que hagamos uso de la palabra, esa misma que se perpetua en el tiempo. Para ver el itinerario de la poesía pueden entrar al matutino El Caribe: