24-abr-2008

Susurrando prosa.

!Ay Abril, Abril, Abril!


¡Ay Abril, Abril, Abril…!
a veces no quisiera ni que aparecieras
con tu carga de flores frescas
recién salidas de la primavera
con la calidez de tu sol
resucitado de la gelidéz

¡Ay Abril, Abril, Abril…!
cuanto nos pesas en la memoria,
no como una simple canción
que nos pide que nos acordemos de ti siempre
No, hay una patria ensangrentada
que desperezaba sus estrujadas alas
mas de treinta y un años tarde
y fuele cortados sus sueños
a penas siete meses
de iniciar el vuelo.

¡Ay Abril, Abril, Abril…!
Cuanta sangre y cuanto llanto
humedeció la tierra en un instante
y ya no fuimos mas hermanos
y ya no nos mirábamos como antes
de que vinieras Abril
pero era necesario
era imposible seguir postergado la primavera
y la humanidad descalza
de un virginal Santo Domingo
amóntonose en Ciudad Nueve, San Carlos,
y todas las villas circundantes
descalza sí y en harapos
y sus manos vacías
se armaron de coraje
de rabia y rebeldía
y repasaron la historia
buscando al culpable de toda aquella ignominia
y desde Colón al Triunvirato
fueron escrutados.
Hombres convertidos en patria
mujeres convertidas en patria
niños convertidos en patria
pero faltaba un Coronel
e hízose el Coronel como la luz
y fue sangre y sabia de su pueblo
conteniendo en el Puente y la embajada
los traidores y cobardes

¡Que vaina Abril! ¡Que vaina!
No se supone que tú
solo debes oler a primavera
a aroma de los bosques
y a las esencias de los manantiales
No se supone que tan solo
el cantío de los pájaros
el susurro de los amantes
el músculo y la fabrica
o el canto empuñando el arado
debieron ser tu única melodía
y no el fusil, la pólvora o la granada

¡Ay Abril, Abril, Abril…!
a cuarenta y tres años de distancia
aun nos sangran las heridas
a un nos lloran las heridas
y aun nos encantan las niñas rubias del norte
y sus maridos en traje de turistas
deambulando con sus cámaras y sus asombros
por las calles y parques de Quisqueya
o embriagados del icor de la caña
remeniando sus cuerpos desacompasados
en nuestras playas.
Pero, a pesar de la paz y la nostalgia
en ese Abril de 1965
como en cualquier otro abril
a ellos…
siempre lo preferiremos muertos.


Ransés Díaz
24/04/2008

14-abr-2008

Susurrando prosa

DECLARACIÓN

Juro vivir mi vida
sin treguas
armada hasta la muerte
sin aflicciones ni miserias
con mis culpas y derrotas bien lavaditas
y aireadas
vivir sin torturadores o con ellos
pero sin pie para la traición
sin santos ni sobornos
sin traidores o con ellos
pero sin pie para la traición
vivir amor
aunque me rompa el alma
pasajera de desastres
ventrilocua de lo indecible
contrabandista de valijas rotas
de amores y contramores
aunque me toque la muerte
aunque me claven las uñas
vivir con lentitud o con demencia
con la luz o sus negruras
ahora y después
hasta ganar la batalla.


Soledad Álvarez.

08-abr-2008

Susurrando prosa



Las capitales de Europa están llenas de belleza, menos Berlín. En Berlín flota el smog de la derrota y las ruinas adornan la ciudad del orgullo nazi...los pasados de gloria y catástrofe te persiguen sin cesar al cruzar los remanentes del muro Américo-bolchevique. Aún así, Berlín no se duerme...Por debajo de sus faldas rotas renacen orquídeas, cebada, jeringas y cannabis. Arte contemporáneo de ayer y de hoy se esconde detrás de las más obvias paredes perforadas por las balas, calibre 50, de nuestras habituales disputas. Por eso me quedo con Berlín y su podrida belleza morada, con sus parques y sus ruinas, con su turco kebab y con mis amigos que viven para vivir, porque ya para morir hubo suficiente tiempo...


Prost aus Berlin!


Omar Pool, El compadre.

04-abr-2008

Susurrando prosa


Se le pasó la mano a Dios
con tu tierna sonrisa

con tu marfilinidéz
tan deslumbrante.

Se le pasó la manos a Dios
con tu figura que parece
una guitarra muy española
que cimbra como la hierba o las olas.

Se le pasó la mano a Dios
con tan hermosa cabellera
que cae como cascada fresca
o crece como trigal o arrozal maduro.

Se le pasó la mano a Dios
con tus ojitos, que despierta
la alegría mañanera
y hasta el sol para alumbrarnos
a ellos los espera.

Se le pasó la mano a Dios
con tu piel canela
por su tersura sin igual
con esa tibieza
que al arrullo invita.

Se le pasó la mano a Dios
con tu voz asirenada
mas que voz parece terciopelo
o pétalos de rosa que saliera
de tu boca.

Se le pasó la mano a Dios
con tus encantos
con la gracia con que enfrentas
la vida cada mañana
y los que hoy conforman
las fibras de este canto.

Ransés Díaz


Susurrando prosa

Sólo si me dejas

Si me dejas
podría hasta
reescribir el nombre de la noche
y escribirlo con las iniciales
que emanan del brillo de tu pelo al viento.

Si me dejas
podría hasta
desenmascararle los compases al tiempo
y atarlos al vaivén que tiene el
tobillo que une tu pie izquierdo.

Si me dejas
escalaría montañas
hasta encontrar la cima
de tus pensamientos para quedar
atrapadao en los hilos de tu conciencia.

Si me dejas
prometo besarte
justo al oeste de tus labios rosados
para encandilarme hasta que el nombre,
tu nombre y la noche, sean uno solo.

Si me dejas
podría inventar un tiempo paralelo
o tomar a tiempo ese tren
que lleva justo al sur de una caricia.

Si me dejas
voy a escribir este poema
uno y mil más, tendrán tu olor
y de uno y mil más, serás el norte.

En fin, si me dejas
no te dejaría
volvería una y otra vez
a los labios rosados de tu pelo
al vaivén de tu tiempo paralelo
al norte-sur-oeste
de la caricia de tu pie izquierdo.

Ay, si me dejas!

Blogueo inspirado.

Con olor y sabor a abril

Junto a Martí, cultivo una rosa.



“Las amigas curan” decía un mensaje que nos enviara la negra Scharbay a unas cuantas amigas, y todas desde sus circunstancias y perspectivas dimos a “responder” diciendo que sí, que es cierto. Nada como las amigas. Perdonen que no use el masculino yo que soy tan….feminista? sí, feminista, pero es que hoy no puedo emplear el “los" junto con el "las”, hoy no. Las amigas curan el dolor que te da en el dedo meñique del lado oscuro del corazón cuando ni siquiera sabemos volar y sentimos, por cualquier problema, que estamos viviendo cien años de soledad, y vivimos como ilusionistas en esta realidad que nos tergiversa la misma vida a nosotras que nos queremos tanto. Las amigas curan, que lo sepa el mundo, ya Dios lo sabe. Curan el sinrazón de la razón, porque son ellas las que se vuelven conciencia y habla, para decirte, indicarte, ayudarte, y aunque ni siquiera sea lo correcto, seguirte.
Yo al igual que Martí cultivo una rosa, no blanca, gusto del rojo, no en junio ni en enero, gusto y prefiero la primavera de cualquier abril, pero sí para la amiga sincera que me da su mano franca, la palabra justa, la escucha impronta, pero también cultivo esa rosa para la amiga que perdí en una de las bifurcaciones del camino; para la que he herido con este mal genio que hiela hasta el más incandescente de los infiernos; para con las que he compartido en “las malas y en las peores”, para las que siempre han estado, para las que están por llegar y para las que no hace mucho llegaron, pero están, desde ya, en un lugar singular, privilegiado.

Seguro que Dios también tiene una amiga, de esas que curan.

Susurrando Prosa

Signos vitales.

Pasaste frente a mi como el sol
tan radiante, tan cálida, tan tú
y penetraste como él: sin permiso
pero, acaso debías pedirlo?
el sol tampoco lo hace y lo ansiamos.

Y tu calor sacó un alma inerme
de un invierno que parecía eterno.
Un invierno que quizá no agradeció tu llegada,
pero yo sí.


Rafael Álvarez
29/7/07.

21-mar-2008

Memoria de elefante

Llevo empapado el ruedo de mi vestido
una gruesa cadena amarrada a mi ombligo
y dos buitres descansando en mis hombros

En mi oído derecho
tengo como pendiente el alarido de un perro;
y en mi oído izquierdo
el llanto de una bruja.

Mis zapatos también están mojados
han causado horribles llagas en mis pies
las que he cubierto cuidadosamente con hojitas de limón

Mi corazón está preñado de cuervos
que no esperan a nacer para sacarme los ojos;
Y mis ojos, aguardan una tormenta

Tanto me pesa esta tristeza
que casi no puedo moverme,
es como si sobre mí,
caminara una manada de elefantes.